San Vicente Pallotti (1795-1850) fue un sacerdote romano que con su profunda vida espiritual, sus múltiples actividades apostólicas y con la realización consecuente de su visión profética del apostolado influyó en modo relevante en la historia de la Iglesia del S XIX.  En su tiempo se pusieron los fundamentos del mundo moderno y de un nuevo orden sociopolítico. Las ideas del iluminismo, las turbulencias del periodo napoleónico, el nacimiento de la cuestión de los proletarios y la proclamación del “manifiesto comunista”, las tendencias liberales, los movimientos nacionales en Europa y el desarrollo de la prensa y la comunicación masiva son solo algunos elementos que caracterizan los tiempos de San Vicente Pallotti. En el mismo tiempo actuaban Adolf Kolpng en Alemania, Frederic Ozanam en Francia y Antonio Rosmini en Italia. Pallotti veía los problemas que asediaban a la fe y el incremento de las tareas vinculadas al anuncio del evangelio en las tierras de misión. Ante esos problemas que la Iglesia debía enfrentar, Pallotti dirigió la atención a la necesidad urgente de reavivar la fe y reencender la caridad entre los católicos para llevar a todos los hombres la buena nueva de la salvación.
En Roma, con un grupo de colaboradores, Pallotti no sólo desarrolló una cantidad notable de actividades apostólicas, sino que, al mismo tiempo se dedicó a unirlas y coordinarlas. De allí nació la idea de fundar una nueva institución, la “Unión del Apostolado Católico”, para unir todas las iniciativas apostólicas. En muchos escritos Pallotti desarrolla la visión global de la obra de la Iglesia, para poder llevar la buena nueva a todos los hombres en modo ordenado y sistemático. Vicente Pallotti murió el 22 de enero de 1850 sin haber visto el pleno desarrollo de su obra. Sus colaboradores más estrechos continuaron la misión, asegurando el desarrollo de la Sociedad. El papa Pío XII lo beatificó en 1950 y Juan XXIII lo canonizó en 1963, durante el Concilio Vaticano II.
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